Infraestructura de Recarga de Vehículos Eléctricos · IRVE

Cargadores para autos eléctricos en tu edificio

El sistema administra la energía disponible en el edificio y la reparte en tiempo real entre todos los vehículos que estén cargando. La pregunta no es cuántos autos entran: es cómo hacemos para que todos puedan cargar.

El primer auto eléctrico define la instalación de todos los demás.

Cada vez más propietarios compran vehículos eléctricos o híbridos enchufables. El primero que llegue va a querer cargarlo en su cochera, y la forma en que se resuelva ese primer caso condiciona al edificio entero. Hay dos caminos, y no son equivalentes.

Cada propietario por su cuenta

Informal
  • SeguridadLa derivación sale del medidor del departamento y atraviesa montantes que nunca se calcularon para una carga continua de muchas horas. Es la causa técnica del recalentamiento de conductores.
  • ControlLa Administración no tiene forma de saber ni de limitar cuánta potencia consume cada equipo.
  • Espacios comunesCada propietario se conecta a su propio medidor y hace pasar su instalación por los espacios comunes del edificio. El tendido eléctrico se va desordenando con cada instalación nueva y la estética del edificio se ve alterada.
  • ResponsabilidadAnte un siniestro recae sobre el consorcio y sobre la Administración que lo permitió.

Instalación planificada

Recomendado
  • SeguridadCircuito exclusivo, dimensionado para carga continua, con las protecciones diferenciales que exige la norma.
  • ControlEl consorcio define cuánta potencia se destina a la carga y el sistema la respeta automáticamente.
  • Espacios comunesUna sola obra troncal, prolija y planificada. Después cada propietario se conecta a ella sin volver a intervenir los espacios comunes.
  • ExpensasMedición por cochera: paga exactamente quien carga, con reporte mensual para la liquidación.
Anticiparse suele ser la mejor decisión. Dejar la traza troncal preparada antes de que llegue el primer cargador le permite al consorcio resolver el tema con tiempo, de manera ordenada y en una sola obra planificada, en lugar de improvisar cuando el primer propietario ya tiene el auto en la cochera.

Más autos cargando.

Un servidor instalado en el edificio lee el consumo real contra un medidor analizador de red y le asigna a los vehículos únicamente la potencia que sobra. Esto es lo que hace, en palabras simples.

Nunca supera la potencia contratada

Lee el consumo del edificio en tiempo real y reserva siempre lo que necesitan ascensores, bombas y servicios generales. Los autos reciben lo que queda disponible, no un valor fijo.

Reparte entre los conectados

Cuantos menos autos estén cargando, más rápido carga cada uno. De madrugada, con más energía disponible, cada vehículo aprovecha toda la capacidad del edificio.

Hace cola en lugar de rechazar

Se pueden instalar más cargadores que los que pueden cargar a la vez. El sistema los va habilitando a medida que otros terminan, así que nadie se queda sin cochera con cargador.

Mide el consumo de cada cochera

La Administración recibe el reporte mensual y lo imputa directamente en expensas. Sin instalar medidores adicionales: el dato lo entrega el propio cargador.

Nos adaptamos a la instalación que ya tenés.

No hay dos edificios iguales: cambian la instalación eléctrica, la distancia hasta las cocheras, la cantidad de niveles y el estado de los tableros. El proyecto se dimensiona sobre lo que hay, no sobre un catálogo.

Dos pasos sencillos.

Paso 1

Informe de factibilidad y dictamen técnico

Auditamos la instalación existente y estudiamos cómo consume energía el edificio a lo largo del día y del año: cuándo llega a sus picos, cómo se comporta en verano y en invierno, y cuánta capacidad le queda libre en las horas en que los vehículos van a cargar. De ahí sale, con números, la capacidad real del edificio. Cierra con un dictamen y presupuesto.

10 a 15 días hábiles Dictamen firmado Presupuesto de obra incluido
Paso 2

Obra troncal y sistema de gestión

Ejecución de la red troncal desde los tableros comunes hasta las cocheras, e instalación del sistema que administra la potencia y mide el consumo de cada usuario. Cada propietario se conecta cuando compra su vehículo.

Bandejas y alimentadores Tableros por nivel Servidor EVMS + medidor
El informe no obliga al consorcio a ejecutar ninguna obra. Termina en un dictamen con el presupuesto exacto; recién con ese número sobre la mesa la asamblea decide si avanza, si lo posterga o si no lo hace. Y si el informe concluyera que el edificio hoy no admite la instalación, el consorcio igual queda con un documento firmado que lo respalda frente a instalaciones informales.

Lo que se pregunta en la asamblea.

Porque el primer cargador define la instalación de todos. Si se resuelve mal, el edificio queda con una instalación informal que después hay que deshacer. Anticiparse permite tomar la decisión con números en lugar de suposiciones, y cuesta bastante menos que rehacer canalizaciones ya ejecutadas.

No es lo recomendado. La derivación tendría que salir del medidor de su departamento, cuya potencia contratada incluye todo el consumo del hogar, y atravesar montantes y espacios comunes que no fueron calculados para una carga continua de muchas horas. Además, toda instalación que ocupe espacios comunes necesita la aprobación del consorcio en asamblea: cada propietario que quiera sumarse implica convocar una nueva. Y ante un siniestro, la responsabilidad recae sobre el consorcio y sobre la Administración que lo autorizó. Resolverlo una sola vez, de forma común y planificada, le ahorra al edificio todo ese recorrido.

La energía la paga íntegramente quien carga: el sistema mide el consumo de cada cochera y se imputa a esa unidad. La obra troncal es una inversión común que la asamblea aprueba como cualquier mejora del edificio, y que valoriza a todas las cocheras, las usen hoy o más adelante.

El informe lo dice con números y plantea el camino: ampliar la potencia contratada dentro de la misma categoría tarifaria, o tramitar un suministro dedicado. En la mayoría de los casos el edificio admite una primera etapa sin obra mayor, justamente porque el sistema aprovecha la capacidad que hoy queda ociosa.

  • Ante cualquier duda, el sistema toma siempre el escenario más conservador de potencia. Prefiere que los autos carguen más lento antes que arriesgar una sobrecarga del edificio.
  • Si un cargador pierde comunicación, baja al mínimo en vez de cortar. Nadie se queda con el auto sin cargar durante la noche.
  • Si el medidor del edificio deja de responder, el sistema asume el consumo máximo posible y reduce al mínimo lo que asigna a los vehículos.
  • Ante un corte de luz, el equipo cuenta con respaldo de energía y retoma la operación por sí solo cuando vuelve el suministro.

Sí. El planteo es el mismo en cualquier instalación donde la potencia disponible sea el límite: se mide, se reparte y se imputa. Lo que cambia son las prioridades y los horarios de carga, que se configuran según el uso del edificio.

Empecemos por medir tu edificio.

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